La mayoría de los personas que buscan empleo deben enfrentarse a la muchas veces temida entrevista laboral. Dar una buena entrevista laboral no es una cosa del azar, hay mucho que cada uno puede hacer para prepararse y entregar lo mejor de si en esa instancia. En este artículo muestro 10 consejos útiles a la hora de prepararse para una entrevista laboral con tu empleador.
Antes de hablar de los 10 consejos es bueno decir el más importante y a veces muchas veces mal comprendido. Este es “Se tu mismo”. Es un excelente consejo, si es que te conoces a ti mismo, eres honesto, y sabes compartir ese “tu mismo” con los demás. Vamos con los consejos que te ayudarán a descubrir ese “tu mismo” que puedes compartir con tu futuro empleador.
1. Conocer el cargo
Lo primero que debes tener claro es cuál es el cargo al que estás postulando. Si llegaste por un aviso, léelo con detención. Cada palabra está puesta ahí por algo, y el que la puso estará esperando oír lo que tu puedes decir al respecto. Piden liderazgo y capacidad de dirigir a equipos? Revisa tu historia y piensa cuándo has sido líder, a qué grupos has dirigido, y cómo ha resultado aquello.

Ten claro cuál es el rol que la empresa espera que tu asumas. Cuáles son las responsabilidades que implica, y pregúntate si estás al nivel de asumirlas. Si las descripción del cargo no está clara de antemano, la entrevista es el minuto para aclararla. Pregúntale a tu entrevistador, cuál es exactamente el cargo? Qué tareas específicas esperan que yo realice? Preguntar al entrevistador sobre esto te ayudará a aclarar lo que se busca, pero también le demuestra al empleador tu interés por el trabajo.
2. Revisar tus habilidades
Muchos trabajaos piden habilidades técnicas o destrezas muy específicas. Inglés escrito y oral, manejo de Excel avanzado, capacidad de trabajar en equipo. Revisa tus habilidades contra las que ellos piden. Cumples cabalmente? Lo podrías demostrar si te hicieran una prueba? Si no las cumples, cómo planteas que podrías suplirlas?
3. Conocer a tu empleador
Es muy importante conocer quién será tu interlocutor en la entrevista laboral. Para ello debes hacer un poco de trabajo de investigación. Ingresa al sitio web de su empresa y lee con detalle de qué se trata la empresa. Quienes son los que ahí trabajan y cuáles son sus perfiles? Cuál es la misión y visión de la empresa? Y cómo se relaciona eso contigo y tu vida?
Si sabes el nombre de la persona que te entrevistará, es posible buscarlo en Google y ver qué aparece. Muchas veces aprenderás que esa persona ha sido académico de alguna universidad, o que es aficionado a algún deporte, o aparece en una entrevista de una revista de actualidad y negocios. Tómate el tiempo de investigar todas estas cosas. Luego te será más fácil entrar en diálogo con tu entrevistador y encontrar lugares comunes en la conversación. En muchos casos incluso puedes mencionar que leíste alguna entrevista suya, y que te pareció interesante.
Demostrar tu interés por la empresa empleadora es clave. Hazlo!
4. Sueldo y Beneficios
Muchas veces la entrevista laboral es también el lugar donde se discuta tu sueldo y beneficios de trabajar en esa empresa. En primer lugar debes tener muy claro tus expectativas. Cuánto es lo que te gustaría ganar? Cuál es tu piso? Cuánto paga el mercado por personas que pueden hacer lo mismo que tú? Estás dispuesto a tener un contrato a honorarios o prefieres un contrato? Por cuánto tiempo?
Además debes considerar que el sueldo no lo es todo. En muchas casos hay beneficios como bonos asociados a desempeño, seguros complementarios de salud, vacaciones, flexibilidad horaria, vales de almuerzo, etc. Incluso si puedes en tu visita a la empresa, trata de conocer el lugar físico donde realizarás tu trabajo. Una oficina cómoda, cerca de tu casa o de un centro comercial es ciertamente un beneficio a considerar.
5. Aprender a negociar
Las negociaciones con los empleadores muchas veces tienden a ser más complejas de lo que tienen que ser y también insatisfactorias para alguna de las partes. Esto sucede básicamente porque las partes se suelen entrampar en uno de dos extremos: El negociador duro, quien plantea sus necesidades y se aferra a ellas sin querer ceder en nada, y por otra parte el negociador blando, que tiende a ceder en la mayoría de sus necesidades con extrema facilidad. Si se encuentra a un negociador duro con uno blando, en general el duro termina consiguiendo lo que desea y el blando cede ante sus necesidades. Dos duros generalmente terminan sin lograr cerrar una negociación.
Sin embargo, existe otra forma de negociar, como plantean los autores del libro “Getting to YES” de Fisher y Ury (1981), y consiste en que ambas partes se reconozcan válidamente y vean las necesidades e intereses de la otra parte. En una entrevista laboral esto se puede traducir en, primero, sentarse al lado de tu entrevistador, y no al frente. La dinámica corporal de oposición es frente a frente, la de colaboración es lateral y mirando a un mismo horizonte.
Plantearse como si fueran dos colegas que buscan maximizar un beneficio común para ambas partes. Es importante abrir el espacio para la creatividad, y darse cuento que no todo es el sueldo. Quizás a ambos les interesa la flexibilidad horaria, o la posibilidad de que la empresa te capacite. Hay mucho espacio para negociar, pero debes abrirte a ello.
6. Conócete a ti mismo
No por nada estas palabras de Sócrates permanecen actuales hasta el día de hoy. Conocerse a uno mismo significa saber quién se es. Qué se busca en la vida? Porqué? Cuál es tu historia personal y cómo has llegado hasta dónde estás ahora? Estás satisfecho? Cómo te planteas hacia el futuro? Cómo eres como persona? Te puedes describir con 10 adjetivos?
Hoy en día hay muchas herramientas, que van desde la psicoterapia hasta la lectura del Tarot. Todas son útiles para aprender a conocerse a uno mismo y puede ser una de las cosas más poderosas a la hora de enfrentarse a una entrevista. El que se conoce a si mismo presenta una cualidad de solidez y transmite responsabilidad, experiencia y sabiduría.
7. Una imagen vale mil palabras. Preséntate bien.
La presentación física es importante en este mundo que se mueve tanto por las imágenes. Por eso es importante que te presentes bien, pelo ordenado, uñas cortas y limpias, dientes limpios y ropa que sea acorde al tipo de empresa al que estás postulando. Si es un estudio de abogados, te aseguro que te convendrá sacar tu mejor corbata o cartera.
8. Prepárate física y mentalmente
Los días antes de una entrevista pueden ser tensos, en particular la noche anterior. Por eso trata de mantener una dieta balanceada, evita la comida chatarra y el alcohol, haz ejercicio y trata de relajarte. Acuéstate temprano. Meditar puede ayudar mucho en las horas previas a la entrevista. Para ello simplemente siéntate 10 minutos y observa tu respiración. Es fácil y los frutos son tremendos. Así llegarás relajado y concentrado a tu entrevista.
9. Repasa las preguntas difíciles
Un buen entrevistador te hará una serie de preguntas que muchas veces son difíciles de contestar para cualquier persona, más aún en una entrevista laboral. Por ejemplo: Dónde te ves en 5 años? Y en 10? Cuál ha sido tu mayor dificultad en la vida y cómo la has superado? Porqué quieres trabajar en esta empresa en particular? Porqué debemos elegirte a ti por sobre los otros candidatos?
Ante estas preguntas, lo mejor es pensarlas de antemano e idealmente escribir tus respuestas a cada una en una hoja. Tómate el tiempo de pensar qué preguntas difíciles para ti te podrían realizar. Así al menos te lo habrás planteado. Es importante ser honesto antes estas preguntas. Si no sabes dónde estarás en 10 años, puedes decir justamente esto, y contar cuáles son tus certezas respecto a tu vida.
Otra pregunta típica es Cuál es tu mayor defecto y cuál es tu mayor virtud? Muchas veces he oído como algunas personas tratan de disfrazar un defecto como virtud, por ejemplo “soy perfeccionista, entonces me quedo hasta tarde si se requiere para que el trabajo quede perfecto!”. Esto es un grave error que cualquier buen entrevistador detectará, porque demuestra que no eres capaz de reconocer tus dificultades reales, y además de que tienes la capacidad de mentir al respecto. No lo hagas. Reconocer una verdadera dificultad demuestra fortaleza.
10. El Curriculum Vitae
Como bien lo dice su nombre, Vitae, este documento es el que habla de tu vida profesional. Muchas veces tu entrevistador sólo sabrá de ti al haber hojeado brevemente tu CV. Por eso debes tener un muy buen CV, es implica que sea sencillo pero completo, trata de minimizar la cantidad de páginas, usar un buen formato estético, y contar los proyectos y desafíos que tuviste en cada trabajo. Si tienes referencias laborales, agrégalas.
En la entrevista propiamente tal, el entrevistador muchas veces recurrirá a tu CV para preguntarte cosas de el. Adelántate a esa dinámica y cuenta tu vida profesional como una historia. Dónde partiste, qué te interesó, qué aprendiste, cuáles fueron tus dificultades y cuáles fueros tus logros? Recuerda preguntar al inicio de la entrevista de cuánto tiempo dispones para evitar alargarte o quedarte sin palabras.
Contar tu vida profesional te permite salir de la hoja y ser reconocido como otro ser humano que ha tenido experiencias reales de vida y no sólo frases en un papel.
Esto me lleva al primer consejo y que es también el último. Ser tu mismo quiere decir, ser humano. Los humanos tenemos familias, amigos, emociones, problemas, sueños y deseos. Tanto tu como tu entrevistador son muy humanos y una clave de una buena entrevista es establecer un contacto humano con la otra persona. Si la conversación deriva a tu familia, muestra las fotos de tus hijos y ahí siéntete libre de ser tu mismo y entrar en ese contacto humano.
Sebastián Beca es Ingeniero Civil en Computación de la Universidad de Chile y Magíster en Gestión de Operaciones de la misma casa de estudio. Actualmente trabaja en su propia empresa de consultoría Fenix Consulting (www.fenixconsulting.cl)